¿Por qué sigues dudando de ti misma (aunque estés trabajando en tu Autoestima)?

Estás haciendo afirmaciones positivas, ejercicio y pensamiento positivo, pero sigues dudando de ti. Te explico por qué y cómo sanar desde la raíz.

Eres una mujer que en su interior se sabe lista para expresarse con confianza, ocupar espacio sin pedir permiso y poner límites sin culpa.

Estás trabajando en ti misma, en aumentar tu autoestima. Estás haciendo todas esas cosas que has escuchado y que te han recomendado:

  • Arreglarte más para sentirte cómoda en tu piel

  • Comer más sano y hacer ejercicio

  • Esforzarte por pensar en positivo

  • Leer libros sobre autoestima

  • Practicar afirmaciones positivas

  • Escuchar todos los podcasts habidos y por haber

Pero nada de eso parece estar funcionando.

Porque por alguna razón que desconoces, tú sigues dudando de ti misma continuamente.

Das tu opinión con respecto a algo e inmediatamente te arrepientes de haber abierto la boca.

Dices lo que piensas o pones un límite y otra vez, empiezan a llegar los pensamientos de duda.

Repasas lo que dijiste, tratas de acordarte de lo que dijo la otra persona para ver si te da la sensación de que aprueba lo que dijiste o no, y así continuamente...

Y te lo puedo describir con tanto detalle únicamente porque he estado ahí muchas veces.

En este artículo te voy a explicar qué es lo que realmente está sucediendo (y te aviso, no es lo que tú piensas) y cómo lo puedes transformar para finalmente convertirte en esa mujer segura de sí misma que viniste a ser.

MI HISTORIA: NO ACABÉ AQUÍ POR CASUALIDAD

Antes de continuar, quiero compartirte un poquito de mi historia porque puede que te sientas identificada.

Yo no acabé aquí teniendo como misión personal ayudar a otras personas a recuperar su autoestima por casualidad.

Yo acabé aquí porque viví más de la mitad de mi vida sintiéndome incorrecta, insuficiente, inadecuada, poco inteligente, poco agraciada, poco educada, poco importante. Poquita cosa, para resumir.

Todo esto que te estoy contando hoy es exactamente lo que yo necesitaba escuchar y entender en mis 20's y al principio de mis 30's.

Era una persona que se cuestionaba absolutamente todo. Y aunque reconozco que desde muy temprano ya sentía que había un fuego interno muy intenso, mucha sabiduría y magia, la sensación recurrente era de: "Tengo que cambiar esto, tengo que hacer esto otro, tengo que conseguir tal cosa" —todo para intentar llenar ese vacío que sentía por dentro.

Ese vacío que me generaba el no conocerme y no aceptarme tal y como era.

En mi día a día esto se manifestaba como:

  • Inseguridad constante

  • Miedo a relacionarme con personas que no conocía

  • Conflicto en mis relaciones de pareja

  • Sentirme atacada y rechazada con muchísima facilidad

En fin, una víctima presa de mis propias creencias limitantes sobre mí misma.

No fue hasta que me convertí en mamá y tuve una gran crisis existencial un poco después, a mis 38 años, que entendí cuál era mi verdadero problema y decidí ponerme a trabajar en eso.

Porque ya estaba harta de seguir viviendo de esa forma tan limitada.

Todo lo que pasó después fue difícil, pero no lo cambio por nada. Fue lo mejor que pude hacer. Por mí, por mi hijo y por esa misión que hoy llevo conmigo.

Así que si tú estás en un momento parecido y sientes miedo, quiero decirte que te entiendo y que sé cómo te sientes.

Pero también quiero invitarte a que sigas adelante, a que no pares. Porque cada día estás más cerca de sentirte como lo que eres: una mujer que se ama, se respeta y reconoce su propio valor.

EL PROBLEMA QUE CREES TENER

Vamos a hablar del problema que sientes que tienes hoy:

✗ Siempre estás pendiente de lo que piensan los demás
✗ Cuando tomas iniciativa, luego te arrepientes y sobre-piensas lo que dijiste
✗ Eres perfeccionista, todo tiene que ser perfecto o si no no vale
✗ Piensas que tienes que cambiar esto y aquello para ser suficiente
✗ Necesitas que otros te digan que estás bien para sentirte bien
✗ Nunca es suficiente lo que haces, siempre falta algo
✗ No sabes en qué eres buena realmente
✗ Te cuesta tomar decisiones

En conclusión: sientes que hay algo mal en ti. Sientes que te falta algo para ser adecuada.

Todos esos problemas son reales y válidos.

Pero realmente no son más que síntomas del problema real.

EL VERDADERO PROBLEMA (Y la razón por la que nada ha funcionado)

Aquí está la verdad:

El verdadero problema en el que necesitas trabajar es que llevas contigo una herida de infancia que te hace pensar y sentir que hay algo mal en ti, que algo te falta, que no eres suficiente.

Se trata de una creencia limitante que se generó cuando eras una niña.

Y no tiene que tratarse de un gran trauma, o una cosa muy horrible que te haya sucedido. Tampoco de algo recurrente.

Pudo haber sido:

  • Una situación o momento en concreto

  • Una percepción que tuviste de algo que alguien más dijo o hizo

Y eso se quedó contigo, allí muy metido dentro de tu cerebro y tu corazón hasta el día de hoy.

También puede ser que haya habido momentos en tu adolescencia y edad adulta en los que pasaron situaciones similares, y eso te confirmó esa creencia de que no eres suficiente.

Y esa es la forma en que funcionas.

Es un sistema que está instalado en tu cerebro.

Por eso es que cada vez que estás en una situación en la que, por una razón u otra, tu valor o tu validez está a prueba, siempre sales perdiendo.

Porque tu cerebro no conoce otra cosa. No tiene más opciones.

LA BUENA NOTICIA: ESO SE PUEDE CAMBIAR

Aquí viene la parte esperanzadora:

Eso se puede cambiar.

Gracias a la neuroplasticidad —que es la capacidad que tiene nuestro cerebro de crear nuevas conexiones neuronales— tu cerebro tiene la capacidad de instaurar nuevas creencias sobre ti misma y reemplazar las antiguas.

En palabras más simples: puedes reprogramar tu mente.

Requiere tiempo y dedicación, sí. Pero se puede.

Y yo me pregunto: ¿Qué prefieres?

¿Seguir viviendo desde ese lugar de víctima en donde no te valoras a ti misma, vives una vida limitada y no exploras ni dejas salir todo tu potencial?

¿O dedicar tiempo a trabajar en ti?

Ese tiempo que hoy dedicas a otras cosas quizá no tan importantes, como:

  • Ver Netflix compulsivamente

  • Perder el tiempo en redes sociales

  • Malgastar tu energía criticando o juzgando a otros

  • Preocuparte por cosas en lugar de ocuparte

¿Qué tal si dedicas ese tiempo para conocerte, entenderte y aceptarte?

Para finalmente abrir paso a esa mujer que:

  • Se siente en libertad de ser ella misma sin cuestionarse ni disculparse

  • Da su opinión sin darle demasiada importancia a lo que digan los demás

  • Aprende a decir NO sin culpa

  • Se siente a salvo en su propia piel

CÓMO SE SENTIRÁ TU VIDA CUANDO SANES

Cuando trabajes desde la raíz, finalmente podrás experimentar y disfrutar de:

Una relación sana, amorosa y respetuosa (contigo misma primero, y luego con otros)

Ser auténtica y vivir desde tu verdad

Saber que tu opinión importa

Sentirte conectada con tu propósito

Rodearte de personas que te quieren y te respetan

Y lo más importante: Una mujer que vive en paz consigo misma, sabiendo que da lo mejor de sí cada día de su vida.

SÍNTOMAS vs. RAÍZ: Por qué todo lo que has probado no funciona

Déjame explicarte por qué las afirmaciones positivas, el ejercicio y todos esos libros no han funcionado:

Están trabajando los síntomas, no la raíz.

Es como tomar un analgésico para el dolor de muelas cuando lo que necesitas es ir al dentista y curar la infección.

El analgésico te alivia temporalmente, pero el problema sigue ahí.

Por eso puedes repetir mil veces "soy suficiente, soy valiosa" pero si tu cerebro tiene instalado el sistema de "no soy suficiente", esas palabras no llegarán a ningún lado.

Necesitas sanar la herida de infancia. Limpiarla. Reescribirla.

EL PRIMER PASO: UNA DECISIÓN

Aquí quiero hacer un pequeño paréntesis importante.

Muchas veces creemos que para sanar emocionalmente tenemos que hacer años y años de terapia.

Pero por experiencia propia, por las enseñanzas que sigo (por ejemplo, del Dr. Joe Dispenza) y todo lo que aprendí cuando me certifiqué como Chopra Life Coach, te digo:

El primer paso es tomar una DECISIÓN.

La decisión de dejar de ser esa persona que se identifica con esos síntomas, con esa forma de verse y tratarse a sí misma.

Luego sí, es importante trabajar en tu herida de infancia, tus creencias limitantes y tus patrones de comportamiento.

Pero cuando tú tomas la firme decisión de cambiar, ya no hay vuelta atrás.

Y algo me dice que si estás aquí leyendo esto, ya la tomaste.

Así que te felicito, porque ese cambio que tanto anhelas está por venir.

NO NECESITAS SER UNA EXPERTA EN HERIDAS DE INFANCIA

De las heridas de infancia puedo hablarte con más detalle en otro artículo, pero realmente no hace falta que te conviertas en una experta en este tema para cambiar la forma en que te sientes con respecto a ti misma.

Lo que SÍ hace falta es que te conviertas en una experta de TI MISMA:

  • De tus experiencias pasadas

  • De tus patrones de pensamiento y comportamiento actuales

  • Del cambio que quieres conseguir (muy importante)

POR DÓNDE EMPEZAR: TU PLAN DE ACCIÓN

Ahora que ya sabes cuál es el verdadero problema, vamos a hablar de por dónde empezar.

Hay varias y distintas formas de sanar tu herida de infancia, pero te voy a dar las que yo siento son las mejores para empezar:

1. Programa LUNA (Gratuito)

Lo primero que te voy a recomendar es mi programa LUNA, lo encuentras en YouTube totalmente gratuito.

LUNA es una serie de 8 meditaciones diseñadas para guiarte a reconstruir tu autoestima desde cero.

La segunda meditación se llama "Descubre dónde nació tu inseguridad".

Y aunque por supuesto te recomiendo hacer todo el programa (idealmente en 6 semanas), esa meditación es la que te va a guiar para encontrar esos momentos de tu infancia en los que tu autoestima se rompió.

Porque es importante identificar qué es lo que está causando esa herida para ti.

[Ir a LUNA]

2. El "Rastreo de la Duda"

Una vez que hayas hecho ese recorrido por el que te guío en la meditación y hayas identificado esos "baches en el camino", vas a continuar con un pequeño experimento:

El "Rastreo de la Duda"

Qué tienes que hacer:

Estar atenta. Cada vez que te encuentres dudando de ti misma —sea algo pequeño o algo importante, sea lo que sea— para y observa:

  • ¿De dónde viene realmente ese sentimiento?

  • ¿Qué está queriendo decir?

  • ¿Cuál es el patrón que se repite?

  • ¿Qué relación tiene con la herida que acabo de identificar?

Te recomiendo que tengas un cuaderno a mano o uses las notas del teléfono para que vayas apuntando y puedas observar los temas que se repiten.

Este ejercicio te ayudará a:

  • Identificar tus patrones

  • Empezar a ser más consciente de ellos

  • Empezar a decirte verdades

  • Identificar cuándo es tu herida la que está reaccionando (el programa instalado en tu cerebro) o cuándo puede que se trate de una situación legítima

Porque ojo: Recuperar tu autoestima y aceptarte tal y como eres no quiere decir que no haya cosas que quieras mejorar de tu comportamiento, de tus hábitos, de tu físico.

Una cosa no tiene nada que ver con la otra.

3. Programa "Cree en Ti" (Personalizado)

Si quieres profundizar o acelerar tu proceso de reconstrucción de tu autoestima, puedes reservar una sesión de exploración conmigo para mi programa personalizado de 8 semanas "Cree en Ti".

En este programa te guío para que:

  • Conectes con esa versión de ti que se sabe completa

  • Liberes esos patrones que aprendiste en el pasado

  • Puedas finalmente crear una vida abundante, satisfactoria y expansiva, alineada con tu verdad

Con esa verdad que te hace vibrar a ti.

[Reserva una sesión de exploración]

RECAPITULANDO

Lo que sientes hoy son síntomas de algo más grande: una herida de infancia que necesitas limpiar, reescribir, sanar.

Para dejar de ser esa persona que vive con esos síntomas en su vida.

El plan:

  1. Toma la decisión de cambiar

  2. Haz el programa LUNA (especialmente la meditación 2)

  3. Practica el "Rastreo de la Duda"

  4. Si quieres profundizar, considera el programa personalizado "Cree en Ti"

TU INVITACIÓN FINAL

Eres una mujer que en su interior ya sabe que es:

  • Completa y valiosa

  • Capaz de expresarse con confianza

  • Merecedora de ocupar espacio sin disculparse

  • Poderosa al poner límites sin culpa

  • Auténtica y conectada con su verdad

  • En paz consigo misma

Esa mujer no es una fantasía.

Eres tú cuando decides sanar desde la raíz.

No estás sola en este camino.

Y el cambio que anhelas está más cerca de lo que crees.

💛

Me encantará leerte en los comentarios:

  • ¿Cuáles son esos síntomas con los que vives en este momento?

  • ¿Cuáles son esos "problemas" que quieres arreglar?

  • ¿Cuál es ese estado que quieres alcanzar?

  • ¿Cómo te quieres sentir con respecto a ti misma?

Anterior
Anterior

¿Estás lista para dejar de hacerte pequeña en tus relaciones?

Siguiente
Siguiente

¿Cómo Dejar de Necesitar Validación Externa (Y Empezar a Confiar en Tu Poder Interior)?